jueves, 22 de marzo de 2012

CAPITULO V

CAPÍTULO v

FAMILIAS FUNDADORAS DEL CRREGIMIENTO DE JUAN DÍAZ  
 E
                          FAMILIA IBARRA, VARGAS                                                 
s sumamente grato hacer estos comentarios, aunque debería ser lo más objetivo e imparcial, pero las circunstancias no me lo permiten, porque cuando se me ha ocurrido esta idea, ya ha pasado mucho tiempo, y la mayoría de las personas fundadoras de este lugar ya han desaparecido y sólo quedan algunos recuerdos en los familiares que aún les sobreviven; Entre estos me encuentro yo y unos tíos que me permiten escribir sobre todo de nuestra familia.

     La familia Ibarra Vargas llega por estas tierras mucho después de nuestra separación de España, en 1821. El señor Juan Evangelista Ibarra oriundo de El Cañaveral de Penonomé contrae matrimonio con  Lucia Vargas oriunda de Ciénega Vieja o las Guabas, lugar no muy definido por la poca población que por aquellos tiempos existía.

         Ellos se radicaron en las faldas del cerro El Salado,  creo que así fue y por estar ocupadas estas tierras por el latifundio Juan Díaz, (indultado por Andrés Narciso de Vega Meléndez notario público de estos lugares en el año de 1804. Omar Jaén Suárez, La Región de Los Llanos del Chirú página 186) de esta muy prolífera familia de seis hijos nacieron: María de los Reyes de los cuales hay familiares, Remigio, segundo hijo, del que no dejo familia, Teodoro, tercer hijo quien figura como el primer Corregidor del lugar por muchos años.

 Jacinta a quien no se conoce descendientes, Mercedes tampoco tuvo descendientes y finalmente Rafaela Ibarra quien tuvo seis hijos dos varones y cuatro mujeres, que en su orden fueron Rosa Morales, q.e.d. Tuvo un hijo Lucía Morales, 10 hijos Pastora Morales, q.e.d. no tuvo hijos de sangre  Juan Ramos, q.e.d. 3 hijos Elsa Jaén, 2 hijos Y Gilberto Vargas 3 hijos  de los hijos de Rafaela aún le sobreviven tres hijos.

      Orgullosamente tenemos a la tía más longeva por contar  con noventa y nueve años, la señora Lucía morales viuda de Castañedas y con una gran prole conformada por 10 hijos y una enorme cantidad de nietos y más.

      Haciendo relación de tiempo con respecto a la llegada de la familia Ibarra Vargas, al lugar parece ser que está alrededor de los años 1865 a1870.

        La señora Rafaela, hija menor de la familia, quien nace en el año 1884 y hace una segunda generación de pobladores, donde sus dos primeras hijas: Rosa Morales en 1903 y Lucia en 1908 nacen en cerro El Salado.

        Como podemos notar  los movimientos de la separación de Colombia permitió una gran apertura o ruptura de latifundios existentes y las familias pudieron comprar o se hicieron precaristas reclamando tierras para trasladarse a vivir en haciendas más cercanas a los pueblos.



Rafaela Ibarra

     Por aquellos tiempos la familia Ibarra compra una casa en Antón, para permitir una comodidad pueblerina y los estudios a sus hijos y nietos, entre éstos los hijos de Rafaela.

     Rafaela, madre súper protectora, hija muy amorosa y apegada a su padre, que por más de 20 años rezó diariamente un rosario por el alma de su papá. De inteligencia muy privilegiada y de una fe religiosa muy arraigada, era capaz de recitar las letanías en latín y en español, los salmos 23 y 91 como unas oraciones extremadamente  secretas, para ser usadas en grandes peligros, capaz de grandes sacrificios por sus creencias, fue rezadora de rosarios para difuntos  por muchísimo tiempo, y no le importaba si los ríos estaban crecidos, o si tenía que dejar la  comodidad la cama para hacer un rezo en temporada de lluvia, Para colmo de males por muchos años padeció de una crónica inflamación en la garganta, (tos perniciosa) por rezar en voz alta, pero eso no impedía cumplir con su misión; dicha  enfermedad le llevó a probar cuanto remedio era conocido sin resultado alguno, al extremo de probar con petróleo (kerosén). Es preciso recordar que por aquellos tiempos la religión Católica no permitía a sus feligreses el uso de La Biblia  y muchas de éstas estaban escritas en latín, la distancia dónde vivían a la iglesia hacía sumamente difícil encontrar información religiosa sin embargo esto no fue óbice para que ésta señora se nutriera de conocimiento religioso, esto trae a mi memoria un grato recuerdo de un acontecimiento: Rafaela acompañada de un nieto fueron a visitar a unos vecinos; desconociendo que la casa estaba custodiada por fieros perros, al acerarse a la casa los perros corrieron a atacar a los visitantes; Rafaela le dijo a su nieto, ¡agárrate de mi falda!, y comenzó a orar así: “Quien habita al amparo del altísimo”…. etc.   En esos precisos momentos la dueña de los perros salió a contener a los fieros animales, éstos  regresaron y mordieron a su dueña. Aún parece extraño que eso sucediera, pero la fe y la oración hacen milagros.

  Muy dispuesta a ayudar al prójimo, no faltó una taza de café para un caminante o una voz de aliento en momentos oportunos, ni la oración de La Virgen De Carmen para las parturientas.

  Comerciante, partera, ganadera, agricultora, artesana, poeta, dulcera lo que la llevó a conocer pueblos y rutas de difícil tránsito, sin arrepentirse de sus esfuerzos por salir adelante sola con su prole, porque no es nuevo que los esposos se vayan del hogar.

  Autodidacta por excelencia, ya que por esos tiempos, eran los hijos varones los que tenían derecho a estudiar, y cuando su padre Juan Evangelista Ibarra pagaba a un maestro colombiano por enseñarle a su hermano las letras, ella atención ponía, aprendió a leer y escribir, además ganó un excelente vocabulario y una redacción digna de un erudito, la lectura era su gran pasión, el destino la visión le quitó pero en cuanto podía solicitaba al que desocupado a su lado estaba, que por favor le leyeran el periódico o el libro que a manos estuvieran.

Su ceguera no era obstáculo para las labores agrícolas porque en cuanto podía escaparse al monte, con el tacto localiza las matas de arroz y empuñaba con la mano izquierda la planta, y arrancaba con la derecha toda la maleza que alrededor de la plantita estaba.

 Otra finca fuera de su lugar de origen tuvo,  pero no era  grande su interés por ella, como la de Juan Díaz. Podemos recordar que en nuestra niñez, y en periodos de estación seca todos los nietos regresábamos años tras años a la finca y hallábamos  mucha comida, por ejemplo piñas de arroz, de maíz y grandes tanques de frijoles, huevos, gallinas, palominos y  variedades de frutas veraniegas y sobretodo guineo chino, muy menos preciado por aquellos tiempos,  pero hoy día reconocida su gran potencia nutritiva, causa probable de la gran longevidad de nuestros coterráneos               

      

                                      

FAMILIA  ARAÚZ, ARAÚZ

Familia cuya procedencia no logramos conocer, estos colonos llegaron posiblemente antes de la independencia de Colombia porque estas tierras eran tierras ajenas y  la independencia de España permitió la ocupación de estos territorios.

El señor Dionisio Jaramillo, nombre legal; pero debido a la influencia española los hijos no nacidos en el matrimonio no podían llevar el apellido de sus padres por lo tanto el señor toma el apellido de su madre, Araúz.

  Dionisio Araúz,  su esposa compañera Juana Arúz, los mismos procrean a los señores Casiano, Miguel, Paulino y Pedro y otros como primera generación de juandieños netos amorosos de su terruño ya que todos nacieron y murieron sin cansarse y ni salir del lugar, como segunda generación el señor Casiano se une en matrimonio con la señora Julia Martínez  y tienen 12 hijos 5 mujeres y 7 hombres, quienes muchos de ellos sobreviven hoy día, algunos rondando los 100 años,  de esta segunda generación la señora Petra Araúz contrae matrimonio con el señor Gilberto A. Vargas contemporáneo de estas generaciones.

Familia Vargas Araúz

    Segunda generación de juandieños, que con su trabajo y dedicación en la comunidad formaron una pequeña familia de seis personas, que comprende al señor Gilberto Vargas y la señora Petra Araúz, y una prole de cuatro personas que son: Diógenes, Pastora, Vilma y Gilberto.

    La familia Vargas por su larga estadía en la comunidad, han participado en múltiples actividades que contribuyeron con el progreso del poblado, como por ejemplo el señor Gilberto padre, Gilberto hijo y Pastora, fueron corregidores en periodos que les correspondió ejercer el puesto, la señora Petita como cariñosamente se le conoce participa activamente en la iglesia conjuntamente con su hija Pastora, Vilma y Diógenes como muchos juandieños, abandonaron el terruño en busca de estudios y hacer sus puesto bajo el sol, como hoy se les reconoce, unos profesionales en la empresa donde laboran.        

     

      

CAPÌTULO III


CAPITUL III

                                                                                                                                                                                     

EL CORREGIMIENTO DE JUAN DÍAZ



  Juan Díaz es un corregimiento ubicado al poniente del distrito de Antón.  Tierras  escogidas  por nuestros antepasados como aptas para vivir,  criar animales, vacunos y caballares. Éstas fueron las actividades más se fáciles de llevar a cabo debido a las grandes llanuras que existían. Estos animales su vez proporcionaban transporte leche y carnes para sus pobladores.  Las tierras más fértiles se utilizaron para el cultivo de caña y la agricultura individual o de sostén, era de subsistencia. Muchos familias se convirtieron en fabricantes de raspadura, lo que les permitía  obtener recursos en especies y monetarios, ya que era una actividad que resolvía la falta de azúcar, no sólo para los lugareños sino también a las personas que en los pueblos vivían.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                   

LOCALIZACIÓN POLÍTICA DEL CORREGIMIENTO



  La localización política del corregimiento se sitúa en los siguientes límites:     --Al norte, con el corregimiento de San Juan de Dios, desde la desembocadura de la Quebrada Agua Buena(quebrada que tiene su nacimiento en el distrito de Penonomé)  en el Río Chorrera, en línea recta a la cima del Cerro La Colorada, cerro de poca elevación 100 mts) de aquí en línea recta a la unión de la Quebrada Ciénega Redonda con el Río Tortuguilla, se sigue  por la Quebrada Ciénega Redonda hasta su nacimiento, de allí en línea recta a la cima del Cerro El Tigre, (cerro que esta al otro lado del Río La Estancia)  hasta el punto donde esta recta intersecta el Río La Estancia,.

   Al este, con el corregimiento cabecera de Antón desde su desembocadura del Río La Estancia en el Golfo de Panamá, Océano Pacífico, aguas arriba de este río hasta donde la línea recta trazada del nacimiento de La Quebrada Redonda hasta la cima  de Cerro Tigre, intersecta el Río La Estancia.

   Al oeste, limitamos con el distrito de Penonomé y tenemos como límite la desembocadura del Río La Chorrera aguas arriba hasta la desembocadura de la quebrada Agua Buena en el Río La Chorrera.

Al sur con el Océano Pacifico o Golfo De Panamá. Cuenta con una superficie de 85.602 kilómetros (según datos de La Contraloría Nacional y del Instituto Tommy Guardia) (85,200 metros cuadrados)

  Tiene como comunidades circunvecinas las del Jaguito con 243 habitantes, El Jobo con 87 habitantes, Juan Díaz cabecera, con 1,2445 habitantes, La Colorada, 240 habitantes, La Tortuguilla, con 244 habitantes, para un total de 2,033 según el censo  de población del año 2,000 (informes proporcionados por la contraloría D pto. De Estadística y Censo)    

  El corregimiento se caracteriza por tener una flora de sabanas y bosques naturales de poca altura y con frecuencia los árboles reflejan en su crecimiento inclinaciones hacia el sur por las fuertes brisas que azotan, más en temporada seca. La tierra es de tipo arenosa en su mayor parte y blanquecina lo que evidencia la presencia de rocas calizas y produce que al finalizar la temporada lluviosa las aguas de los arroyos y ríos tengan hermosos tonos verdosos y celestes. Es interesante observar vegetaciones muy resistentes al fuego y a las altas temperaturas de la estación seca, a tierras con poca fertilidad, destacándose El Chumico, La Moña de Vieja, La Paja Peluda, entre otras. Creemos que estas especies tienen estas características por la influencia inclemente de hace miles de años cuando la actividad volcánica era intensa (El Valle) y vomitaba grandes cantidades de lava ardiente que arrasaba con toda vegetación, espectáculo muy parecido al que habitantes practican hoy  encendiendo  esas llanuras y serranías y que contemplamos arder en las noches  desde grandes distancias. Mala costumbre, porque hacemos que la tierra sea más azotada por los elementos, empobreciendo los pocos nutrientes que aún le queda a nuestro arruinado suelo, y hace más difícil producir alimentos  a nuestras queridas comunidades.

  Si todos tomásemos conciencia de que en algunos momentos la naturaleza necesita ayuda pudiéramos hacer mucho por la tierra y por nosotros.

   Por ejemplo, la falta de nutrientes en ella se debe a que no hay material orgánico en los suelos, porque los destruimos con el fuego. Es cierto que las cenizas dan cierto grado de nutrientes como potasio, pero lo cierto es que el viento y el agua se llevan lo poco que queda de lo que el fuego hizo, sólo nos queda comprender, reforestar para romper los fuertes vientos, conservar más humedad y para que existan más material orgánico, no quemar  y la naturaleza hará lo que ella sabe hacer; darnos más agua, refrescar el ambiente formar ecosistemas de flora y fauna hermosos.

  Como hemos podido notar en las informaciones sobre población,  somos un pueblo joven, de pocos habitantes,  lo que hace posible que nos conozcamos todos, toda acción tiene su reacción; cuando la población crece aumenta la delincuencia y se hace más notoria, se crean los males que nos aquejan en las ciudades, pero si atinadamente buscamos, como se hace preciso en estos momentos, mantener ocupada a nuestra juventud y población, los peligros de la delincuencia en nuestra comunidad serán nulos o poco notorios.

  Hay muchas oportunidades deportivas, que son una forma de buscar reconocimiento local nacional y por qué no mundial, por ejemplo, nuestro coterráneo, Carlos Lee, si él pudo, es posible que un juandieño lo podrá lograr, no importa cuál sea la disciplina en que se agite lo importante es que entre todos, los que podamos hacer algo les busquemos esas oportunidades, cada uno es muy hábil con sus manos, mente y cuerpo, lo que tenemos que hacer es entrenarnos físicamente o intelectualmente con tenacidad y persistencia, como si en ello se nos fuera la vida y cuando esos sacrificios se hagan veremos grandiosos  frutos. Si a esto le agregamos que unidos somos fuertes, así será.                

             





     




CAPITULO IV



                                                                    CAPITULO IV

Teodoro Ibarra

Primer corregidor de Juan Díaz de Antòn

     Hubo personas lugareñas que en su momento jugaron un papel político en la vida de la comunidad, pero que no se les dio, ni se le ha dado el reconocimiento que las mismas merecían, pues no existe  registro alguno, en los archivos nacionales, en la gobernación de la provincia, ni en la alcaldía del distrito de Antón, del  inicio del corregimiento, y del nombramiento de la primera  autoridad de la comunidad.

     Sólo existe una lista de personas que ejercieron el puesto de corregidores que data de los comienzos del año de 1964, en adelante con los nombres y periodos en que las mismas ejercieron sus responsabilidades como autoridades del lugar.

     Se luchó por encontrar información en los recuerdos de las personas de mayor edad  que no se ausentaron del lugar y que guardaron los recuerdos de esos tiempos.

     Lucía Morales viuda de Castañeda de 99 años (2007) recordó que su tío fue corregidor desde el tiempo  en que el Dr. Belisario Porras fue presidente de la república, Francisca Araúz de 97 años (2007)  señora moradora del lugar nacida en 1908, recuerda al igual que el señor Juan Marques (96 años) que la escuela primaria estaba en la casa del señor Teodoro Ibarra y que Éste era el corregidor del lugar. Por deducción  podemos sacar lo siguiente: la señora nació en el año de 1908 y entró a la escuela a los 7 años, como se acostumbraba en aquellos tiempos, sería entonces  el año de 1915, si unimos las tres versiones Lucía, Francisca y el señor Marques, veremos cierta seguridad en lo que afirmamos, pues el Señor Belisario Porras llega a la presidencia en el año de1912. También es bueno recordar que el Doctor Porras fue revolucionario de la guerra de Los Mil Días y fue muy conocido por las tierras de Coclé,  amigo político de Victoriano Lorenzo,  también del señor Alfredo Patiño, quien fuera, posteriormente gobernador de la provincia,  diputado de la república, además, participó de la guerra. El Señor Teodoro era  muy joven, pero incursionaba con Alfredo Patiño en política; recuerda el señor Gilberto Vargas, (82 años, sobrino de Teodoro) que en una ocasión el señor Jacobo Alzadora, político, perseguido, que necesitó esconderse, fue Don Teodoro quien en una casa de un hijo ocultó a aquel señor; podemos asegurar que es posible que el corregimiento iniciara su fundación con el nombramiento del corregidor Teodoro Ibarra, porque el gobernador era Alfredo Patiño, máxima autoridad política de la provincia en ese momento; y lo justo fue que nombrara a su copartidario corregidor de este lugar.  Todas estas conclusiones las creo porque no hay referencias escritas que las corroboren. En el Recuerdo de los aún sobrevivientes adultos mayores, reconocen que el señor Teodoro Ibarra ejercía un gran liderazgo en la comunidad porque era respetado y considerado una autoridad, no sólo política, sino patriarcal por sus conocimientos y estadía en el lugar.

         Preocupado por el mejoramiento de la comunidad el señor Teodoro inicia la escolaridad en Juan Díaz, casi al mismo tiempo que sus funciones como corregidor y contrató el maestro con su pecunia (posiblemente el maestro, señor Rubén Darío Fernández), de la misma manera como lo hiciera su padre Juan E. Ibarra.                                                

       Por el aumento de matrícula,  él y su hermana Rafaela permitían el uso de sus casas como aulas escolares. Posteriormente y por iniciativa propia  donó el terreno que actualmente ocupa la escuela, construida ésta por la comunidad de quincha; es por eso que no hay registros en el ministerio de educación y según escritos de el Señor Gaspar Leutimio Rosas, en su libro La “Educación en Coclé a Partir del XIX;” (Primer centenario de La Provincia de Coclé 1855-1955). La presencia de escuela en este lugar se señala  en 1955,  cuando se reconoció oficialmente la existencia escuela y una matrícula de 129 alumnos. (¿Cómo se consiguió tan alta matrícula?)   

 Aparte de ser la autoridad el señor Teodoro, se destacó como consejero, agricultor, raspadurero, ganadero ya que también tenía su hato vacas.

     Teodoro padre de 8 retoños, los más destacados en Juan Díaz fueron  Genoveva Ibarra, quien ocupó el cargo de maestra y directora del plantel por muchos años, y  José Del Rosario Ibarra,  con el tiempo toma el mismo liderazgo de su padre  y por muchos periodos ocupa el puesto de corregidor, antes de 1964, como lo recordamos los que pertenecemos a una generación más reciente, Él continuó con las actividades políticas y agrícolas como las aprendió de su padre, llegando ha ser el primer honorable representante del corregimiento, y continuó su vida sin separarse de su amado lugar hasta el final de sus días.



CORREGIDORES DE JUAN DÍAZ DE ANTÓN

LISTA DE LAS PERSONAS QUE OCUPARON EL PUESTO DE CORREGIDOR  EN  JUAN DÍAZ CON REGISTRO OFICIAL

                

NOMBRES                                              INICIO              FINALIZACIÓN

JOSÉ DEL ROSARIO IBARRA
25-03- 64
A
31-12- 65
RAYMUNDO JARAMILLO
8-01- 66
A
29-05-73
JAIME G. CASTAÑEDA
2-05-71
A
31- 05-73
AURELIO VALDES
1-08-73
A
30-10-76
EMILIANO ARAÚZ
8-11-76
A
29-12-76
AURELIO VALDÉS
2- 01-77
A
30-08-78
EMILIANO ARAÚZ
4-07-78
A
29-09-78
AURELIO VALDÉS
3-10-78
A
10-10 78
CÁSTULO HENRIQUES
13-1I-78
A
11-12-79
CONCEPCIÓN LEONIDAS RANGEL
4-01-80
A
10-11-80
LAZARO JUSTINIANI
13-11-80
A
30-12-80
CONCEPCIÓN LEONIDAS RANGEL
4-01-81
A
7-01-81
LAZARO JUSTINIANI
7-01-81
A
31-12-81
CONCEPCIÓN LEONIDAS RANGEL
3-04-81
A
15-01-82
GILBERTO VARGAS
15-01-82
A
28-02-83
PEDRO L. ORTEGA
3-03-83
A
28-3-83
GILBERTO VARGAS
1-04-83
A
31-12-83
MAGDALENO MORÁN
3-0184
A
13-01-84
GILBERTO VARGAS
16-01-84
A
29-02-84
ELEUTERIO SEGUNDO
1-0384
A
29-03-84
EMÉRITO MARTÍNEZ
1-08-84
A
20-11-84
MAGDALENO MORÁN
20-11-84
A2
2-01-86
VERÓNICA VALDES
2-0186
A
31-1186
PEDRO REYES
1-02-86
A
29-012-86
VERÓNICA VALDES
1-01-87
A
31-01-87
PEDRO REYES
1-02-87
A
31-03-87
MARÍA E MEDINA
1-8-88
A
31-12-88
PEDRO REYES
3-01-89
A
15-7-89
MARISOL DEL C. RODRÍGUEZ
17-0789
A
29-7-89
PEDRO REYES
1-08-89
A
15-8-89
AURELIO  VALDES
15-08-89
A
31-12-89
EDITH MARTÍNEZ
2-01-90
A
30-9-91
ANA C. JUSTINIANI
1-10-91
A
31-10-91
EDITH MARTÍNEZ
1-11-91
A
31-04-92
ANA C. JUSTINIANI
2-05-92
A
31-05-92
EDITH MARTÍNEZ
1-06-92
A
31-12-92
ANA JUSTINIANI
2-01-93
A
30-01-93
EDITH MARTÍNEZ
1-02-93
A
30-1193
LESBIA CURVO
1-12-93
A
15-02-94
HECTOR V. OJO
15-02-94
A
15-08-95
PASTORA VARGAS
18-08-
A
15-9-95
HECTOR OJO
16-09-95
A
16-08-96
PASTORA VARGAS
17-08-96
A
15-9-96
HECTOR OJO
16-9-96
A
31-12-96
ANA C. JUSTINIANI
2-01-97
A
29-01-99
PASTORA VARGAS
1-02-99
A
1-04-99
AURELIO VALDES
2-09-99
A
31-07-2000
GLADIS MARQUES
1-08-2000
A
31-08-2000
AURELIO VALDES1
1-09-2000
A
30-05-2002
AILEEN WRIGHT
5-06-2002
A
30-08-2002
GILBERTO VARGAS ARAÚZ
1-09-2002
A
30-05-2003
LUCIANO QUINTERO
2-06-2003
A
29-06-2004
BEIRA AGUILAR
1-07-2004
A
23-07-2004
LUCIANO QUINTERO
1-08-2004
A
31-08-2004