Capitulo I
Pequeña reseña histórica del nombre de Juan Díaz de
Antón
Transcurría ya el año de 1804 luego que los españoles despojaron
a nuestros pueblos de: Su oro, sus nombres, libertad, identidad, religión y propiedades; y no conforme con eso
también le cambiaron los nombres a nuestros ríos y pueblos; una prueba de ello
es: que el lugar sede de nuestro distrito, antes de que los colonizadores
llegaran a nuestra costa atlántica ya nuestros aborígenes tenían su
asentamiento, sus hatos de ganado y hasta una procesadora de pieles, y era
cierto que ese sitio en nuestra lengua
indígena tenían su propio nombre. (Pueblo Nuevo de los Reyes del Chirú,
traducción española, según datos de los escritos del Señor Agustín Jaén Arosemena, Nociones
Históricas de Coclé.) Pero la prepotencia española fue tan grande,
que un seguidor guardaespaldas de don
Gaspar Espinosa, llamado Antón Martín que estuvo muy cerca de morir ahogado en
el año de1631, le da origen al nombre del río, por ende al distrito. --Tampoco
debemos olvidar la valentía de los indios Perequeté en las montañas capireñas y
las de Chirú en los llanos del San Carlos y Río Hato, Nomé en las llanuras
nuestras, Natá traicionado por los españoles para quitarles su oro, Parita en los llanos de Herrera, Urracá en Veraguas, que de una manera u otra,
defendieron sus propiedades con pocas
estrategias y preparación bélica, pero eso sí llenos de heroísmo se
enfrentaron al colono invasor diestros y bien armados.
En los
17 años antes de nuestra independencia de
España (1804) personas pudientes españolas o descendientes de españoles se
hacen latifundistas se apoderan de 2.500 hectáreas y
le ponen el nombre de Juan Díaz a su
latifundio que es la razón del nombre
del corregimiento. (Datos obtenidos de Omar Jaén Suárez en su obra, La
Región De Los Llanos Del Chirú) No aparecen
datos de que si el solicitante se llamaba Juan Díaz o por el contrario le dio
ese nombre a la concesión; pero lo cierto es que el nombre perdura.
Es
importante referir que una de las primeras familias que llegaron a poblar estas
tierras, lo hicieron en las faldas del cerro El Salado, respetando siempre la
propiedad del latifundio; pero los acontecimientos siguientes como: la independencia de España, la unión a
Colombia, la guerra de los 1000 días y la separación de Colombia en el año de
1903, motivaron el vencimiento de esas
concesiones latifundistas y comienza la venta y división de la tierra y los
vecinos que estaban en las montañas bajan a ocupar tierras más fértiles y
cercanas a los ríos ( La Estancia y La Chorrera ) además de estar más cerca del poblado de
Antón y Penonomé.
Después
de la separación de Colombia hay más libertad, los caminos de caballos y de
carretas se convierten en carreteras, la construcción del canal trae algo de
actividad comercial, más tarde la segunda guerra mundial trae sus males, pero
también buenas, como por ejemplo: la
base de Río Hato que si bien no trajo, si la carretera hasta ese pueblo fue muy
transitable comparable con otros pueblos siguientes.
Nos es grato recordar que los caminos de Juan
Díaz que permitían la llegada a Penonomé
se hacia por el camino a Monte Lirio y de allí al Llano Marín y luego al
pueblo, por otra parte el camino de San Luís les llevaba a Antón, había que
cruzar el río La Estancia, cruzar El Llano Mirador y el río Las Guabas entonces
se ingresaba al pueblo y era por eso que la entrada actual por la carretera
interamericana siempre estaba más desabitada no así la parte del viejo camino
de a caballo y de a pié.
Tenemos que recordar los años de
inestabilidad, falta de atención de parte del gobierno colombiano, eso dio
comienzo a la guerra de los Mil Días, que se inicia en el año de 1900, pero a
la verdad las insatisfacciones se iniciaron con la revuelta de Pedro Prestan, en 1885 en Colón; un año después del nacimiento de la hija más
pequeña de los Ibarra; los abusos de parte del partido gobernante colombiano se
hicieron sentir por estos lugares, también se sintió la fuerza guerrillera de
Victoriano Lorenzo y del partido Liberal,
los pobladores tenían miedo a ambos contrincantes.
La
historia familiar cuenta que cuando la guerra estaba en sus finales, el
bisabuelo Leandro Morales, le fue encomendad una misión por unos miembros del
partido Conservador, no sin antes preguntarle si sabía leer, al contestar que no, le entregaron la nota, la misión era
la de entregar una nota o carta en el cuartel conservador de Penonomé, la
misiva en su parte final decía que se fucilara al portador de la misma, pero el
bisabuelo con algo de dificultad entendió lo que le tramaban y presuroso tomó
otro camino para salvarse del fusilamiento.
Quiero destacar
la poca importancia que los coclesanos en general le hemos dado a la figura de
Victoriano Lorenzo, general de verdaderas batallas, héroe campesino traicionado
por las clases políticas y sus coterráneos en estos 100 años transcurridos. Es
tarde pero aún podemos recatar su valía de hombre humilde y luchador, en la
ciudad hace unos pocos años se recuerda el 15 de mayo, que es la fecha del
horrendo fusilamiento del general Victoriano, Coclé su tierra no se hace ningún
tipo de homenaje.
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